La Ley 20.469, publicada el 10 de abril de 2026, introdujo nuevos límites para pagos en efectivo en Uruguay, generando cambios que impactan tanto a personas como a empresas al momento de realizar determinadas operaciones.
Aunque se trata de una norma vinculada a prevención de lavado de activos e inclusión financiera, sus efectos alcanzan situaciones cotidianas como la compra de vehículos, inmuebles, maquinaria u otras transacciones de valor relevante.
Uno de los principales cambios es la reducción del monto permitido para realizar pagos en efectivo, promoviendo que determinadas operaciones se concreten mediante medios bancarios o electrónicos que permitan una mayor trazabilidad de los fondos.
¿Cuál es el nuevo límite?
La Ley 20.469 establece que los pagos en efectivo no podrán superar las 200.000 UI (Unidades Indexadas).
Tomando valores actuales, ese monto equivale aproximadamente a USD 32.000 a USD 33.000, aunque la cifra puede variar según la cotización diaria de la UI y del dólar.
Además, la normativa permite abonar en efectivo hasta un 5% del valor total de la operación, siempre que ese porcentaje no supere las 450.000 UI.
Cuando la operación exceda esos límites, será necesario utilizar medios de pago autorizados, como transferencias bancarias, cheques, letras de cambio u otros instrumentos admitidos por la normativa.
En otras palabras, las operaciones de mayor valor deberán quedar correctamente documentadas y registradas.
¿Por qué se implementa este cambio?
El objetivo principal es fortalecer los controles sobre movimientos de dinero y reducir riesgos vinculados al lavado de activos.
La intención del legislador es que exista mayor transparencia sobre el origen y destino de los fondos utilizados en determinadas transacciones.
Por eso, será cada vez más habitual que se solicite documentación respaldante, comprobantes bancarios o registros vinculados a los medios de pago utilizados.
Esto no significa que el efectivo desaparezca, sino que existirán límites más estrictos para determinadas operaciones.
Más controles y mayor digitalización
La nueva normativa también genera cambios para profesionales y empresas que intervienen en este tipo de transacciones.
Escribanos, inmobiliarias, estudios contables y otros actores vinculados a operaciones económicas relevantes deberán reforzar controles y procedimientos de verificación.
Al mismo tiempo, la Ley 20.469 consolida una tendencia que Uruguay viene desarrollando desde hace varios años: avanzar hacia una economía más digital, formal y trazable.
El crecimiento de transferencias electrónicas y medios de pago digitales forma parte de un proceso que busca combinar seguridad, transparencia y mejor control sobre las operaciones.
Un cambio que conviene conocer
Más allá del aspecto jurídico, la nueva normativa cambia la forma en que muchas operaciones deberán realizarse en adelante.
Por eso, conocer los nuevos límites y los medios de pago habilitados será cada vez más importante para evitar inconvenientes y operar con mayor seguridad.
La Ley 20.469 representa un nuevo avance hacia un sistema financiero más controlado y digitalizado, donde la trazabilidad de los fondos tendrá cada vez mayor relevancia.
El presente material tiene carácter informativo y corresponde a un análisis general del tema, elaborado con fines de información, no constituye asesoramiento legal o profesional específico. Quedamos a disposición para brindar información adicional.

